miércoles, 4 de julio de 2018

¿Y EL EFECTO TRUMP?




En una Ocasión, Fidel Castro mencionó la confusión del imperialismo estadounidense, como uno de los factores que contribuyeron al triunfo de la Revolución Cubana, encabezada por él.

Una situación parecida, con características distintas, podría haberse presentado en las recientes elecciones en la República Mexicana.
Primera premisa: el actual Presidente de los Estados Unidos señaló hace unas horas que él siempre supo que Andrés Manuel López Obrador iba ganar.
Segunda premisa: El triunfador de la elección presidencial en México ha reconocido que el Presidente Enrique Peña Nieto no intervino en el proceso electoral, por lo menos de manera evidente, habría que agregar.
Conclusión-conjetura: esta vez el prianismo  no contó con la complacencia alcahueta del gobierno de Estados Unidos, por lo menos al nivel presidencial, que al parecer fue suficiente.
De ser así, ¿López Obrador tendría que extender sus bendiciones o reconocimientos al Presidente angloamericano, tan denostado en nuestro país? Aunque para ser sincero: que mal se escucharía ¡bendito Trump!

sábado, 12 de mayo de 2018

AXXA Y EL HOSPITAL SAN JOSÉ EN EL MERCADO DE LA SALUD




Miguel Castellanos Moreno*

Cuando la salud y los negocios se juntan surgen los problemas, suelen derivar en conflictos de los negocios con los usuarios de los servicios de la salud y entre los mismos negociantes. Un asesor del presidente Johnson, de los Estados unidos, decía: nosotros tratamos de separar salud y educación del mercado, por dignidad de las personas.
La aseguradora AXXA y el Hospital San José son dos empresas relacionadas con la salud que se desconfían mutuamente y en ese diferendo violan los derechos humanos e, incluso, la ley. La aseguradora verifica que el hospital no incluya en las facturas: medicamentos, uso de equipos y procedimientos que no incluye en sus autorizaciones, y el hospital hace firmar pagarés a los usuarios de sus servicios por si la aseguradora no le paga. Además retiene a los “pacientes” mientras la aseguradora no verifica la cuenta y acepta el cobro, porque aseguran los empleados: los clientes se van sin pagar; pero, el pagaré sigue abierto por espacio de un mes a mes y medio.
Mal asunto para el “paciente” dado de alta en un sábado, porque se puede quedar retenido todo el fin de semana y debe esperar que el lunes “México”, es decir, la administración de la aseguradora en la capital del país, conteste favorablemente; de todos modos, el acompañante del enfermo requiere ir respaldado con alguna cantidad no despreciable de dinero, dependiendo del monto de la deuda, para pagar medicamentos o renta de equipos que fueron necesarios en el tratamiento, pero no autorizados por la aseguradora, y que después tendrá que reclamar “por rembolso”.
A favor del hospital hay que decir que me he encontrado con médicos que saben su oficio,  personal de enfermería que hacen bien su trabajo, y “habitaciones” y espacios de muy buena calidad; el problema son los protocolos instaurados por la administración. Por lo que respecta a la aseguradora sus empleados, con que tratamos los usuarios de la Universidad de Sonora, suelen atender de manera aceptable; el problema son los “procedimientos” de la empresa, el centralismo con que se maneja y el regateo en los pagos y rembolsos.
Los conflictos generados por los empresarios de la salud son resultado de las políticas privatizadoras, mal conocidas como Neoliberales, instauradas por los gobiernos priistas y panistas de Miguel de la Madrid a la fecha. La salud pública no puede ser manejada como si fuera cualquier negocio privado. Los empresarios han entendido mal el asunto de la salud. Los usuarios de sus servicios no somos “pacientes” ni “siniestros”, tampoco nos deben tratar como “clientes”, tenemos nombres y apellidos, somos seres humanos.
No tengo nostalgia por el manejo de la salud pública en la época “del nacionalismo revolucionario”, anterior a Miguel de la Madrid; entonces también se violaban los derechos humanos: el Hospital Valentín Gómez Farías del ISSSTE, de Guadalajara –situado en realidad en el Municipio de Zapopan--, manejaba el criterio de no gastar en derechohabientes “no productivos” y entendían por no productivos personas que rebasaran el medio siglo de vida.
Los miembros del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora (STAUS) pagamos un servicio de salud etiquetado como Gastos Médicos Mayores, que requiere varias intervenciones quirúrgicas; mencionaré las inmediatas:
Con el Hospital San José hay dos cuestiones principales: 1. Eliminar la firma de pagarés y, 2. Exigir por el medio que haga falta que deje de retener a las personas en calidad de prendas o garantías, porque viola la ley.
Con AXXA hay varias cuestiones, mencionaré dos: 1. Que descentralice las decisiones para eliminar el tortuguismo, utilizado por el hospital como pretexto para retener a los “pacientes” dados de alta; aquí se incluye la valoración y aprobación en el sitio de los extras demandados por el hospital; 2. Que quienes toman dichas decisiones se turnen sábados y domingos para atender esos y otros problemas.
Los universitarios necesitamos valorar si continuamos comprando en esos dos  mercados.
*Miguel Castellanos Moreno es Delegado del STAUS en el Departamento de Sociología y Administración Pública.

jueves, 22 de febrero de 2018

Sergio Sarmiento en la campaña del miedo



En un artículo maliciosamente titulado: “Legislar la moral” del periodista Sergio Sarmiento, aparecido en El Imparcial de hoy –22 de febrero de 2018--, y supongo que en oros diarios también, este señor se lanza contra la propuesta de Andrés Manuel López Obrador de elaborar una constitución basada en la moral, no legislar sobre la moral como el periodista afirma, lo cual es absurdo.
Sarmiento cita al conservador filósofo español Fernando Savater, para restringir la moral al ámbito del individuo. Adolfo Sánchez Vázquez, en cambio, sin dejar de lado que la moral es interiorizada por individuos concretos, nos dice que la moral tiene un carácter social, pues regula relaciones entre seres humanos que viven en sociedad, por lo cual la moral también es pública.
Luego de meterse con las creencias cristianas que asegura tiene López Obrador, las cuales dice respetar, lo vincula, como otros opinadores de derecha, con los revolucionarios cubanos y con Nicolás Maduro. La finalidad es infundir miedo con recursos retóricos desgastados por el uso inmoderado que se ha hecho de ellos.
Enseguida compara sus propios dichos con las restricciones morales aplicadas a la sociedad en el mundo islámico, y deja abierto el camino para que sus lectores le den vuelo a la imaginación que aterrice en el fundamentalismo islámico, estratagema que es una inmoralidad del señor Sarmiento. ¡Yo no lo dije, ellos lo pensaron! Se defendería el escritor en cuestión.
Este señor parte del argumento pueril, atribuido al candidato, de que moral y creencias religiosas son la misma cosa, para apoyar la supuesta intención de AMLO de introducir sus creencias religiosas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Utiliza esta falacia para contraponerlo con el laicismo de Benito Juárez, presentándonos un AMLO antijuarista.
Casi al final supone que para que el candidato no sea acusado de conservador debe manifestarse a favor del “matrimonio entre homosexuales”. Como bien sabemos se trata de un asunto capaz de dividir a la sociedad mexicana y AMLO lo ha tratado con el cuidado que el asunto merece, lo cual no excluye el absoluto respeto a las preferencias sexuales consignado en el artículo primero de la Constitución.
Al final, Sarmiento vuelve a la idea absurda de que AMLO pretende legislar sobre la moral de las personas y lanza su llamado al combate: “no permitamos a ningún político establecer un monopolio ético.”
Juan Jacobo Rousseau advertía, en el siglo XVIII, que los poderosos habían convertido sus privilegios en derecho. De lo que se trata hoy es de legislar tomando como orientación a la moral, a lo que es bueno para los mexicanos en general, no para unos pocos privilegiados. La prohibición de la esclavitud por el papa en el siglo XVI fue un imperativo ético que ahora es un mandato de nuestra Constitución. Hay un conjunto de cuestiones relativas a resolver los problemas de la pobreza, la seguridad social, el derecho al trabajo, el asunto de las pensiones y otras demandas sociales, que se encuentran en diferentes escalones de la escalera de los derechos humanos, que se ubican en el plano de lo que debe ser y aún no es; de lo que se trata es de que sea, de que se plasme en derechos ineludibles, realizables en un tiempo que no puede quedar indefinido. La tarea es legislar donde haga falta y cumplir los ordenamientos legales cuando ya están escritos. La Constitución de los Estados Unidos Mexicanos lo expresa de mejor manera: debemos considerar “a la  democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo”. Conviene repetirlo: del pueblo, no de los inversionistas. El pueblo es el sujeto de la democracia en nuestra Constitución, legislar en su favor es un imperativo moral que debe convertirse en un imperativo jurídico. Pero las cosas no pueden quedar en leyes, éstas deben volverse reales, deben cumplirse. ¿Tiene Sarmiento algún problema con eso?

viernes, 1 de enero de 2016

AHUISCULCO DEFIENDE SU VIDA

Ahuisculco, cuyo nombre hace alusión al agua que corre entre piedras, se encuentra en pie de lucha para defender el manantial que surte de agua a la población, contra una empresa transnacional  de esas a las que los gobiernos priistas y panistas les han abierto las puertas para que penetren al último rincón del país a contaminar los ríos, manantiales, marismas, y bosques, alcanzando pueblos y ciudades.  
Ahuisculco es un antiguo pueblo ubicado a unos 24 kilómetros, en línea recta, al oeste de la ciudad de Guadalajara, capital del Estado de Jalisco; entre Ahuisculco y la metrópoli se interpone el  cascado pulmón del bosque de La Primavera. Una página en internet le da 2338 habitantes, pero sus pobladores afirman que fácilmente se duplica o triplica esa cantidad.
La empresa de marras al parecer es la transnacional PISA, la cual pretende construir cinco albercas cubiertas con hule para depositar 10 mil toneladas de melaza en cada una, a no más de 500 metros del poblado, con lo cual contaminaría el manto acuífero y el manantial del pueblo. La melaza procede de los ingenios cercanos. Los habitantes de Ahuisculco no ignoran que no muy lejos de ellos, la presa de Valencia fue contaminada con descargas de melaza, matando miles de peces y acabando con la economía de los pescadores y los restaurantes.
Agregado al previsible daño contra la población de Ahuisculco, la empresa no cuenta con el consentimiento de sus habitantes, no posee permiso del municipio de Tala para el uso del suelo, y además carece de estudios de impacto ambiental. A pesar de todas esas pifias, inició los trabajos, como se puede ver en las fotos, mismos que por el momento están detenidos ante la resistencia y movilización de los pobladores quienes tienen un plantón permanente a la orilla de la carretera, aledaña al pueblo. Entre los habitantes han surgido lazos más firmes de solidaridad, esos que aparecen cuando la gente se siente agredida en sus derechos ancestrales, potenciando la organización y aprendiendo en la lucha que el que resiste vence.
La autoridad municipal de Tala, de extracción priista, acusa con el trillado calificativo de agitadores a los defensores del pueblo; en tanto éstos lo acusan de estar confabulado con la empresa por razones monetarias fáciles de entender, Sin ninguna vacilación le creo al pueblo de Ahuisculco, no sólo porque la extracción política del presidente municipal no es ninguna garantía de honestidad, sino porque en las pasadas elecciones municipales se impuso recurriendo a los tradicionales recursos políticos porfirianos de su partido.
El pueblo de Ahuisculco no sólo resiste, sino que también plantea alternativas: ofrece permutar un terreno del ejido, en donde la empresa pueda construir su tiradero, a cambio del que la empresa pretende utilizar. 
La prepotencia con la que la empresa actúa se manifiesta también en sus vigilantes, pues cuando tomé la foto de las instalaciones, ubicadas muy cerca de Ahuisculco, salieron precipitadamente de su guarida, como chuchos caseros, gritando y pretendiendo impedir que tomara la foto que aparece arriba. El resto de las fotos expresan muy bien la posición de los luchadores de Ahuisculco, a quienes agradezco su camaradería, hospitalidad y don de gentes; solidaridad de la que también son objeto de parte de aquellos que entienden los motivos de su lucha y comparten la felonía de los mismos gobiernos mediocres y corruptos que padecemos, para quienes primero están los empresarios y el pueblo va mucho después.

viernes, 8 de mayo de 2015

OTRO SEUDOHISTORIADOR

Sergio Romano es una persona con acceso a los micrófonos de la radio y la Televisión en Hermosillo Sonora, que se dice historiador y periodista. No voy a discutir qué clase de periodista pueda ser, si se le puede considerar como tal, pero está muy lejos de ser un historiador. Para ser historiador la primera regla es no mentir, y el señor Romano suelta a borbotones una cadena de juicios difíciles de comprobar o de plano falsos; confunde fechas, acontecimientos, protagonistas, inventa hechos y no contribuye a elevar el nivel de la cultura política de los sonorenses, aunque se dice muy preocupado por la falta de cultura de este pueblo que ha tolerado durante años sus juicios mendaces. Lo más lamentable es que se dedique a difamar a personas con una vida pública poco común en México.
Hoy por la mañana lo escuché escupir una serie de mentiras y calumnias contra Andrés Manuel López Obrador, el personaje político que más preocupa a los dueños del país. No puedo retener todas las barbaridades que impunemente soltó al aire el señor Romano, pero recuerdo las siguientes:
1)    Se fue del PRI cuando no le dieron la candidatura de ese partido a Gobernador de Tabasco, la cual se otorgó a Roberto Madrazo. FALSO. Desde 1988 formó parte del Frente que impulsó a Cuauhtémoc Cárdenas a la presidencia de la república; el contrincante de Cárdenas fue Carlos Salinas por el PRI. Madrazo contendió por la gubernatura de Tabasco hasta seis años después y López Obrador fue candidato por el PRD, partido al que pertenecía desde su fundación en 1989.
2)      Lo acusa de los malos manejos de un tal Ponce y un tal Bejarano que fueron a dar a la cárcel, sin que se pudiera implicar a López Obrador. Romano se suma a la campaña de calumnias emprendida por Televisa, el PAN, el entonces Presidente Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari, y grupos de empresarios eternamente favorecidos por las decisiones oficiales.
3)      Romano afirma que en la construcción del segundo piso en las vialidades de la ciudad de México, durante su gestión como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, hubo malos manejos, sin preocuparse por mostrar pruebas de sus afirmaciones. Esa ha sido la propaganda del PRI y del PAN para difamar al señor López Obrador; si hubiera sido cierto, habría sido un manjar para los difamadores profesionales de la derecha política y empresarial que ha sumido al país en el caos.
4)      Según el “periodista” crítico con López Obrador y obsecuente con los políticos del partido en el gobierno, en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012 no hubo fraudes, no obstante que sobran las pruebas que han demostrado como se alteró la voluntad popular, algunas incluso reconocidas por los propios protagonistas.
5)      No soy un seguidor acucioso de la trayectoria política del señor López Obrador, pero en una búsqueda somera en las aguas políticas poco profundas, no he encontrado que alguna vez haya sido diputado. Desconozco si el político tabasqueño posee la casota en la ciudad de México que dice Romano; si la tiene y su obtención fuera mal habida, es obligación del “periodista” formular la denuncia y aportar las pruebas que le permiten hablar con tanta suficiencia.
6)      Conciliar las actividades de historiador y de político siempre ha sido una tarea complicada; para hacerlo se requiere separar la pasión, los compromisos y los intereses personales, de los acontecimientos reales que uno formula como hechos. El político puede tener compromisos con sus correligionarios y/o con quién le paga, y entonces se convierte en un propagandista y en un empleado de otros. El historiador nada más tiene compromiso con la verdad.

7)      En suma, Sergio Romano está muy lejos de ser un historiador pero, si es, en cambio, propagandista y agitador del Partido Reaccionario Internacional (PRI), partido al cual públicamente ha reconocido pertenecer.

viernes, 28 de junio de 2013

Secuestro en Sonora

 “Libera policía bloqueo de Yaquis en Vícam”, es el encabezado de la noticia publicada el 9 de septiembre de 2011 por el periódico El Imparcial de la ciudad de Hermosillo Sonora. Luego afirma que “sin el uso de la fuerza pública,….cientos de elementos de las diferentes organizaciones policiales levantaron el bloqueo que mantenía la tribu Yaqui en Vícam”. En esa acción habrían sido detenidas algunas personas, habiendo participado –dice la nota- elementos de la policía federal, estatal y municipal “y abrieron paso a la circulación a los cientos de tráilers y camiones que habían sido desviados por el cierre” de la carretera número 15, conocida como Internacional, la única vía de comunicación medianamente eficaz que comunica al noroeste de la República Mexicana con el resto del país, y también con el suroeste de Estados Unidos.
En estricto sentido legal, las autoridades de los tres niveles de gobierno se habrían fundamentado en la violación del derecho de las personas a transitar libremente por el país, contemplado en el Artículo 11 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, una de las garantías individuales más cacareadas por el gobierno mexicano.
Un año y diez meses después se cumple un mes de que ese Paso de la Termopilas sonorense se encuentra bloqueado por unos cuantos miembros de la burguesía agraria de ciudad Obregón y otros pocos sujetos de la tribu yaqui. Extraña forma de reclamar un derecho violando el derecho de transitar libremente de muchos miles más.
De acuerdo a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y a la Ley de Vías Generales de Comunicación, el bloqueo es ilegal y en este último ordenamiento se fijan penas para quienes incurran en delitos contra las vías de comunicación. La carretera 15 es una vía federal y compete al Poder Ejecutivo Federal despejar esa vía e imponer sanciones a quienes se han arrogado el derecho de secuestrar ese vital medio de comunicación.
Independientemente de los dichos y hechos del Gobernador del Estado de Sonora y de los secuestradores de la carretera, así como de lo que resuelva la Suprema Corte de Justicia de la Nación, existe un delito que debiera ser sancionado. Pero el gobierno federal nada hace al respecto. ¿Qué ha cambiado en tan solo un año y nueve o diez meses?
Primero, en 2011 el Presidente de la República era del mismo patido -el PAN- que el actual Gobernador de Sonora.
Segundo, el 7 de julio de este año –en diez días – se elige un diputado al Congreso del Estado de Sonora, que va a suplir al diputado priista asesinado presuntamente por su suplente. Para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) es fundamental obtener esa diputación, pues le daría mayoría en el parlamento local, sumando votos con sus partidos satélites: el Partido Verde y el Panal.
Tercero, el actual Presidente de la República es del PRI y está enfrascado en la lucha de su partido para dominar todo el país, incluyendo la gubernatura del Estado de Sonora en el año 2015, actualmente en manos del PAN.
En ese contexto, el PRI se vale de la burguesía agraria de ciudad Obregón –en realidad se utilizan mutuamente- y de un sector de la tribu yaqui para ganar el Distrito Electoral XVII con cabecera en esa ciudad en el cortísimo plazo, desprestigiar aún más al inepto Gobernador de Sonora y a su partido –el PAN-, y quitarles la gubernatura del Estado de Sonora en el mediano plazo. Para el desprestigiado y fraudulento Partido Revolucionario Institucional todo marcha bien, aunque a decenas o cientos de miles de sonorenses y ciudadanos de la república y del extranjero no les ocurra lo mismo.

martes, 4 de junio de 2013

Arnoldo Martínez Verdugo, democracia y socialismo




Arnoldo Martínez Verdugo ha muerto. Tanto del campo de la izquierda como de la derecha le prodigan elogios, homenajes, reconocimientos y pésames, pero en ambos espacios algunos no lo comprenden bien, descontextualizan su trabajo político, lo confunden con otros personajes históricos de la izquierda mexicana, le regatean capacidad de iniciativa, minimizan la fuerza y claridad de sus ideas y del movimiento que, junto con otros, empujó e, incluso, lo presentan como un interlocutor reactivo a las iniciativas provenientes del poder.
Un connotado politólogo, incluso, plantea las cosas como si la luz de la reforma electoral hubiera descendido del cielo presidencial y Arnoldo y los comunistas mexicanos la hubieran pescado al vuelo. Parece olvidar que a ningún partido de verdadera oposición, grande o pequeño, le regalan cosa alguna, mucho menos si se define y actúa como un partido de clase, cuyas contradicciones son planteadas como antagónicas a la clase y grupos hegemónicos. Los comunistas mexicanos accedieron al registro electoral sin renunciar a su proyecto revolucionario socialista y a su vinculación con los movimientos sindicales, campesinos y populares, que actuaban al margen, o contra los lineamientos, del corporativismo priista. Esa es la razón por la que se les marginó de la lucha electoral. No es, pues, a partir de la iniciativa del presidente José López Portillo (JLP), y de su secretario Jesús Reyes Heroles, que Arnoldo Martínez Verdugo y el Partido Comunista Mexicano decidieron participar en la política electoral mexicana. La participación electoral era una iniciativa histórica de ese agrupamiento político, obstaculizada también históricamente por la derecha política en el poder y por su partido político siempre denominado como Revolucionario.   
Antes del movimiento estudiantil de 1968 y, desde luego, antes de la guerra sucia del gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), Martínez verdugo ya había expuesto claramente la vocación democrática de su movimiento, el cual no debía quedarse encallado en el tema de la vía revolucionaria. Para no ir más atrás, en el discurso de clausura del XV Congreso del Partido Comunista Mexicano (PCM), el 22 de junio de 1967 expresó: “Es el problema de la democracia el que está haciendo crisis en nuestro país y el eslabón a través del cual podemos impulsar un movimiento importante en pos de transformaciones inmediatas que incluyan y movilicen a grandes sectores. Es en torno a estos problemas que debemos concentrar nuestra propaganda, no sólo en las cuestiones de la nueva revolución”.
Fue esta iniciativa surgida del partido que encabezaba Martínez verdugo la que más adelante fue retomada por el gobierno de López Portillo, no como una concesión, sino como una necesidad que respondía a circunstancias políticas en las cuales el PCM era un actor destacado, a pesar del escaso número de sus militantes, siempre acosados y encarcelados con cualquier pretexto, pues el PCM padecía la guerra sucia de los gobiernos “revolucionarios” desde hacía varias décadas.
Por diversos medios, tales como: libros, periódicos, Informes, discursos y diálogos, Arnoldo Martínez Verdugo, expuso su pensamiento político. Los otorgantes de títulos y profesiones no lo catalogarían como un filósofo, pero sus reflexiones políticas y sociales no se detenían en los límites del liberalismo, buscaba en la historia y en la práctica política asociada y comunitaria el camino para arribar a una sociedad sin desigualdades sociales, o que, por lo menos, las minimizara; no concebía al autoritarismo como medio para alcanzar esos fines elevados y, por lo tanto, no aceptaba el estalinismo; era, sin duda, un hombre de acción que dirigió al PCM durante poco más de veinte años, desde la clandestinidad impuesta por el gobierno priista hasta la participación política abierta. Su análisis se refiere a las circunstancias políticas que había que enfrentar organizadamente o a la situación concreta del país, como seguramente preferiría conceptuarla, y en esa lógica abordó la historia de los comunistas en México, en la cual su partido jugó un papel de primer orden. Nunca dejó de buscar salidas democráticas a la crisis política perene del país y de aportar iniciativas para “modificar de raíz las normas y las prácticas que restringen la actividad política de los ciudadanos, especialmente de los obreros y los campesinos.” Así como para “una redefinición de las relaciones políticas y de las perspectivas inmediatas del desarrollo nacional.”
Identificó con claridad al llamado Grupo Monterrey como el más retrogrado de la oligarquía, el cual, junto con otros oligarcas y corrientes identificadas como reaccionarias, utilizaban la “vieja táctica de difundir rumores alarmistas entre la población,” para volver inocuas las iniciativas legales favorables al pueblo, frenar las reformas legales progresistas, o limitarlas, y presionar para influir en el ambiente político y “lastrar al próximo gobierno –el de JLP- con nuevos compromisos.” Ese grupo buscaría hegemonizar para “crear las condiciones que le permitan convertirse en un centro hegemónico de la gran burguesía y de las fuerzas más retrogradas del país, con la aspiración de representar una alternativa más autoritaria al régimen actual.” Y desgraciadamente --como lo previó Arnoldo- pocos años después lo consiguieron.
Sin prejuicios ni dogmatismo identificó, además, la existencia de “personas que actúan en el campo democrático y son miembros del partido gobernante.” Pero dejó fuera de ese campo a Luis Echeverría Álvarez y a Porfirio Muñoz ledo, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Con sus acciones políticas ambos se habían ganado ese juicio. Durante el gobierno posterior a JLP, el grupo identificado por Arnoldo como actuante en el campo democrático surgió a la luz pública y se alió con la izquierda mexicana, desdibujándola.
Fueron varias las iniciativas emprendidas por Arnoldo, algunas de ellas con un hondo contenido predictivo:
a)      “Una política de amplias alianzas”, capaz de vincular “no sólo a los comunistas y los partidos y organizaciones de izquierda, sino también sectores democráticos del PRI e incluso representantes destacados de la empresa.” La finalidad –decía- era aislar a “los sectores más autoritarios, fascistas o profascistas, que actúan dentro y fuera del aparato gubernamental.”
b)      Propuso impulsar una reforma política respaldada en aquellos sectores. La reforma electoral de 1977 sería, en gran parte, obra de los comunistas y de los sectores con quienes realizó una política de amplia alianza.
c)      Como dirigente del PCM propuso y llevó adelante la política de unidad de la izquierda. Desde 1976 el PCM se alió con el Movimiento de Organización Socialista y la Liga Socialista, con plataforma común, lista de candidatos a diputados y senadores, y en apoyo a Valentín Campa como candidato presidencial sin registro, pero que repercutió favorablemente  en la reforma política instrumentada durante el gobierno de JLP.
d)      Otra preocupación suya fue: “hacer avanzar la causa de la democracia y del socialismo en nuestro patria.”
e)      En una situación entendida como de “crisis política”, propuso desplegar “en todos los aspectos la iniciativa de los comunistas, su decisión de influir en la redefinición de las relaciones políticas en su sentido democrático.”
f)       Su intervención fue decisiva para que el XVII Congreso del PCM, realizado en abril de 1976, decidiera la participación de ese partido en las elecciones generales del mes de julio de ese año, con candidatos propios, a pesar de carecer de registro.
g)      Impulsó la participación de aquellos sectores sociales conceptuados genéricamente como “las masas” en la vida política nacional, con la finalidad de contribuir a efectuar cambios políticos reales, e insistió en la reforma de la Ley Electoral y en la aplicación de la Ley de Amnistía a todos los presos y procesados por razones políticas.
h)      Empujó la reforma de la Ley Federal del Trabajo para terminar con la obligación de registrar a los sindicatos y a sus directivos ante el gobierno, reforma que por cierto aún sigue esperando.
i)        Muchas fueron las medidas impulsadas por Arnoldo al frente del PCM, entre ellas la eliminación del Título II del Código Penal y la profundización del proyecto de Ley sobre Asentamientos Humanos, para garantizar los intereses de los colonos, precaristas e inquilinos.
j)        Valoró positivamente las nuevas condiciones propicias para la participación política de los comunistas, y se propuso la tarea de organizar a los militantes en células, comités seccionales y regionales, con oficinas públicas y participación abierta. Se planteó como consigna  la “reforma política democrática”. Supuso que ésta permitiría ampliar la lucha de clases, la organización y la educación del sujeto genérico identificado como: el proletariado. Dicha consigna impulsada por el PCM bajo la forma de ‘“lucha por la libertad política’”, era combatida por el resto de la izquierda con argumentos como los siguientes: 1) no expresa la tarea principal del momento, o bien, 2) subestiman la lucha por la libertad política y, por otra más: 3) esa reivindicación es irrealizable.
k)      La metodología política de la izquierda aconsejaba caracterizar al régimen político existente, para Arnoldo el régimen político vigente era de “naturaleza despóticopaternalista”. Ante las críticas de la imposibilidad de reformarlo, respondió que la reforma democrática no dependía de la voluntad de los contendientes, sino de la correlación de fuerzas, pues: “Bajo el capitalismo, ninguna reivindicación democrática puede ser considerada irrealizable; todo depende de la formación de un bloque de fuerzas capaz de imponerlas en el momento oportuno.” Consideró que lo único “inevitable es la revolución democrática y socialista, a la que tratamos de abrirle paso.” Sin embargo, ninguna de las dos ha arribado a buen puerto.
l)        La lucha por la libertad política tendría raíces profundas en la historia de México; el objetivo común de los movimientos de 1958-1959 y de 1968 habría sido romper el muro del despotismo y lograr la libertad política. “Por eso afirmamos en la Declaración del 26 de mayo que ‘la conquista de sus derechos políticos en la práctica, la consagración de éstos en leyes y en conductas gubernamentales que los respeten, es el sentido en que marcha actualmente el movimiento político real de las masas, es la dirección en que se desenvuelven sus luchas.’”
m)   Mientras no existiera una situación revolucionaria la lucha era por la libertad política. “Nos mantenemos en la tesis de que una clase que no aprende a luchar por la democracia tampoco puede hacerlo eficazmente por el socialismo.”. La preparación en la lucha por la democracia sería indispensable para llevar adelante la revolución socialista. Luchar por la ampliación de los derechos democráticos de los ciudadanos y extenderlos “a todas las esferas de la vida política, económica y social forma parte de los requisitos indispensables para que la clase obrera adquiriera la capacidad de luchar por el socialismo.” En este punto se apoyó en Lenin, quien sostenía que el socialismo no era posible sin la democracia, pues ésta era tanto su condición como su consolidación.
Por eso, cuando la Comisión Federal Electoral lanzó su iniciativa reformista, a iniciativa del presidente JLP, Arnoldo participó en una audiencia pública para exponer el punto de vista de los comunistas, el 2 de junio de 1977. Señaló la convicción popular de eliminar un sistema electoral legal y reglamentariamente viciado, que marginaba de la vida política a la mayoría de los ciudadanos; el desprestigio de la forma de gobernar, y “la crisis de los partidos del sistema y de las instituciones representativas.” Advirtió la importancia de que no fracasara la iniciativa, ni se mediatizaran las aspiraciones populares, para que no desembocara “en una nueva frustración”.
La crisis política era resultado de “la contradicción entre las instituciones políticas y la realidad social”; se trataba, dijo, de “una crisis de los aparatos ideológicopolíticos del régimen; sus partidos, su sistema electoral, sus instituciones de control del movimiento obrero y campesino.”
No se equivocaba Arnoldo, la crisis política, económica y social que hoy vive el país tiene el mismo fundamento. Los mismos actores que señalara 36 años atrás han conducido al país a una frustración más, advertida y desaconsejada por él.