Dicen los
voceros de la burocracia morenista que los dueños del partido en Sonora,
incluso “al más alto nivel” –ese eufemismo usado para eludir nombrar al jefazo—están
tratando de convencer a Lorenia Valle para que decline la candidatura a
Gobernadora de Sonora, a favor del alcalde de Ciudad Obregón.
Curiosa
manera de gestionar la perspectiva de género anulando de un plumazo a una mujer
que, según las encuestas del mismo partido, tiene preferencia entre los
encuestados.
Morena revive
la práctica de las juanitas.











