AHUISCULCO DEFIENDE SU VIDA
Ahuisculco, cuyo nombre hace alusión al agua
que corre entre piedras, se encuentra en pie de lucha para defender el
manantial que surte de agua a la población, contra una empresa transnacional
de esas a las que los gobiernos priistas y panistas les han abierto las
puertas para que penetren al último rincón del país a contaminar los ríos,
manantiales, marismas, y bosques, alcanzando pueblos y ciudades.
Ahuisculco es un antiguo pueblo ubicado a
unos 24 kilómetros, en línea recta, al oeste de la ciudad de Guadalajara,
capital del Estado de Jalisco; entre Ahuisculco y la metrópoli se interpone el
cascado pulmón del bosque de La Primavera. Una página en internet le da 2338
habitantes, pero sus pobladores afirman que fácilmente se duplica o triplica
esa cantidad.
La empresa de marras al parecer es la
transnacional PISA, la cual pretende construir cinco albercas cubiertas con
hule para depositar 10 mil toneladas de melaza en cada una, a no más de 500
metros del poblado, con lo cual contaminaría el manto acuífero y el manantial
del pueblo. La melaza procede de los ingenios cercanos. Los habitantes de
Ahuisculco no ignoran que no muy lejos de ellos, la presa de Valencia fue
contaminada con descargas de melaza, matando miles de peces y acabando con la
economía de los pescadores y los restaurantes.
Agregado al previsible daño contra la
población de Ahuisculco, la empresa no cuenta con el consentimiento de sus
habitantes, no posee permiso del municipio de Tala para el uso del suelo, y
además carece de estudios de impacto ambiental. A pesar de todas esas pifias,
inició los trabajos, como se puede ver en las fotos, mismos que por el momento
están detenidos ante la resistencia y movilización de los pobladores quienes tienen
un plantón permanente a la orilla de la carretera, aledaña al pueblo. Entre los
habitantes han surgido lazos más firmes de solidaridad, esos que aparecen
cuando la gente se siente agredida en sus derechos ancestrales, potenciando la
organización y aprendiendo en la lucha que el que resiste vence.
La autoridad municipal de Tala, de extracción
priista, acusa con el trillado calificativo de agitadores a los defensores del
pueblo; en tanto éstos lo acusan de estar confabulado con la empresa por
razones monetarias fáciles de entender, Sin ninguna vacilación le creo al
pueblo de Ahuisculco, no sólo porque la extracción política del presidente
municipal no es ninguna garantía de honestidad, sino porque en las pasadas
elecciones municipales se impuso recurriendo a los tradicionales recursos
políticos porfirianos de su partido.
El pueblo de Ahuisculco no sólo resiste, sino
que también plantea alternativas: ofrece permutar un terreno del ejido, en
donde la empresa pueda construir su tiradero, a cambio del que la empresa
pretende utilizar.
La prepotencia con la que la empresa actúa se
manifiesta también en sus vigilantes, pues cuando tomé la foto de las
instalaciones, ubicadas muy cerca de Ahuisculco, salieron precipitadamente de
su guarida, como chuchos caseros, gritando y pretendiendo impedir que tomara la
foto que aparece arriba. El resto de las fotos expresan muy bien la posición de
los luchadores de Ahuisculco, a quienes agradezco su camaradería, hospitalidad
y don de gentes; solidaridad de la que también son objeto de parte de aquellos
que entienden los motivos de su lucha y comparten la felonía de los mismos
gobiernos mediocres y corruptos que padecemos, para quienes primero están los
empresarios y el pueblo va mucho después.
OTRO SEUDOHISTORIADOR
Sergio Romano es una persona con acceso a los
micrófonos de la radio y la Televisión en Hermosillo Sonora, que se dice
historiador y periodista. No voy a discutir qué clase de periodista pueda ser,
si se le puede considerar como tal, pero está muy lejos de ser un historiador.
Para ser historiador la primera regla es no mentir, y el señor Romano suelta a
borbotones una cadena de juicios difíciles de comprobar o de plano falsos;
confunde fechas, acontecimientos, protagonistas, inventa hechos y no contribuye
a elevar el nivel de la cultura política de los sonorenses, aunque se dice muy
preocupado por la falta de cultura de este pueblo que ha tolerado durante años
sus juicios mendaces. Lo más lamentable es que se dedique a difamar a personas
con una vida pública poco común en México.
Hoy por la mañana lo escuché escupir una
serie de mentiras y calumnias contra Andrés Manuel López Obrador, el personaje
político que más preocupa a los dueños del país. No puedo retener todas las
barbaridades que impunemente soltó al aire el señor Romano, pero recuerdo las
siguientes:
1) Se fue del PRI
cuando no le dieron la candidatura de ese partido a Gobernador de Tabasco, la
cual se otorgó a Roberto Madrazo. FALSO. Desde 1988 formó parte del Frente que
impulsó a Cuauhtémoc Cárdenas a la presidencia de la república; el contrincante
de Cárdenas fue Carlos Salinas por el PRI. Madrazo contendió por la gubernatura
de Tabasco hasta seis años después y López Obrador fue candidato por el PRD,
partido al que pertenecía desde su fundación en 1989.
2) Lo acusa de los malos manejos de un tal Ponce y un tal Bejarano
que fueron a dar a la cárcel, sin que se pudiera implicar a López Obrador.
Romano se suma a la campaña de calumnias emprendida por Televisa, el PAN, el
entonces Presidente Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari, y grupos de empresarios
eternamente favorecidos por las decisiones oficiales.
3) Romano afirma que en la construcción del segundo piso en las
vialidades de la ciudad de México, durante su gestión como Jefe de Gobierno del
Distrito Federal, hubo malos manejos, sin preocuparse por mostrar pruebas de
sus afirmaciones. Esa ha sido la propaganda del PRI y del PAN para difamar al
señor López Obrador; si hubiera sido cierto, habría sido un manjar para los
difamadores profesionales de la derecha política y empresarial que ha sumido al
país en el caos.
4) Según el “periodista” crítico con López Obrador y obsecuente con
los políticos del partido en el gobierno, en las elecciones presidenciales de
2006 y 2012 no hubo fraudes, no obstante que sobran las pruebas que han
demostrado como se alteró la voluntad popular, algunas incluso reconocidas por
los propios protagonistas.
5) No soy un seguidor acucioso de la trayectoria política del señor
López Obrador, pero en una búsqueda somera en las aguas políticas poco
profundas, no he encontrado que alguna vez haya sido diputado. Desconozco si el
político tabasqueño posee la casota en la ciudad de México que dice Romano; si
la tiene y su obtención fuera mal habida, es obligación del “periodista”
formular la denuncia y aportar las pruebas que le permiten hablar con tanta
suficiencia.
6) Conciliar las actividades de historiador y de político siempre ha
sido una tarea complicada; para hacerlo se requiere separar la pasión, los
compromisos y los intereses personales, de los acontecimientos reales que uno
formula como hechos. El político puede tener compromisos con sus
correligionarios y/o con quién le paga, y entonces se convierte en un
propagandista y en un empleado de otros. El historiador nada más tiene
compromiso con la verdad.
7) En suma, Sergio Romano está muy lejos de ser un historiador pero,
si es, en cambio, propagandista y agitador del Partido Reaccionario
Internacional (PRI), partido al cual públicamente ha reconocido pertenecer.
Secuestro en Sonora
“Libera policía bloqueo de Yaquis en Vícam”, es el encabezado de la noticia publicada el
9 de septiembre de 2011 por el periódico El Imparcial de la ciudad de
Hermosillo Sonora. Luego afirma que “sin el uso de la fuerza
pública,….cientos de elementos de las diferentes organizaciones policiales
levantaron el bloqueo que mantenía la tribu Yaqui en Vícam”. En esa acción
habrían sido detenidas algunas personas, habiendo participado –dice la nota-
elementos de la policía federal, estatal y municipal “y abrieron paso a la
circulación a los cientos de tráilers y camiones que habían sido desviados por
el cierre” de la carretera número 15, conocida como Internacional,
la única vía de comunicación medianamente eficaz que comunica al noroeste de la
República Mexicana con el resto del país, y también con el suroeste de Estados
Unidos.
En estricto sentido legal, las autoridades de los tres
niveles de gobierno se habrían fundamentado en la violación del derecho de las
personas a transitar libremente por el país, contemplado en el Artículo 11 de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, una de las garantías
individuales más cacareadas por el gobierno mexicano.
Un año y diez meses después se cumple un mes de que ese
Paso de la Termopilas sonorense se encuentra bloqueado por unos cuantos
miembros de la burguesía agraria de ciudad Obregón y otros pocos sujetos de la
tribu yaqui. Extraña forma de reclamar un derecho violando el derecho de
transitar libremente de muchos miles más.
De acuerdo a la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y a la Ley de Vías Generales de Comunicación, el bloqueo es
ilegal y en este último ordenamiento se fijan penas para quienes incurran en
delitos contra las vías de comunicación. La carretera 15 es una vía federal y
compete al Poder Ejecutivo Federal despejar esa vía e imponer sanciones a
quienes se han arrogado el derecho de secuestrar ese vital medio de
comunicación.
Independientemente de los dichos y hechos del Gobernador
del Estado de Sonora y de los secuestradores de la carretera, así como de lo
que resuelva la Suprema Corte de Justicia de la Nación, existe un delito que
debiera ser sancionado. Pero el gobierno federal nada hace al respecto. ¿Qué ha
cambiado en tan solo un año y nueve o diez meses?
Primero, en 2011 el Presidente de la República era del
mismo patido -el PAN- que el actual Gobernador de Sonora.
Segundo, el 7 de julio de este año –en diez días – se
elige un diputado al Congreso del Estado de Sonora, que va a suplir al diputado
priista asesinado presuntamente por su suplente. Para el Partido Revolucionario
Institucional (PRI) es fundamental obtener esa diputación, pues le daría
mayoría en el parlamento local, sumando votos con sus partidos satélites: el
Partido Verde y el Panal.
Tercero, el actual Presidente de la República es del PRI y está
enfrascado en la lucha de su partido para dominar todo el país, incluyendo la
gubernatura del Estado de Sonora en el año 2015, actualmente en manos del PAN.
En ese contexto, el PRI se vale de la
burguesía agraria de ciudad Obregón –en realidad se utilizan mutuamente- y de
un sector de la tribu yaqui para ganar el Distrito Electoral XVII con cabecera
en esa ciudad en el cortísimo plazo, desprestigiar aún más al inepto Gobernador
de Sonora y a su partido –el PAN-, y quitarles la gubernatura del Estado de
Sonora en el mediano plazo. Para el desprestigiado y fraudulento Partido
Revolucionario Institucional todo marcha bien, aunque a decenas o cientos de
miles de sonorenses y ciudadanos de la república y del extranjero no les ocurra
lo mismo.
Arnoldo Martínez Verdugo, democracia y socialismo
Arnoldo Martínez Verdugo ha muerto. Tanto del campo de la
izquierda como de la derecha le prodigan elogios, homenajes, reconocimientos y
pésames, pero en ambos espacios algunos no lo comprenden bien,
descontextualizan su trabajo político, lo confunden con otros personajes
históricos de la izquierda mexicana, le regatean capacidad de iniciativa,
minimizan la fuerza y claridad de sus ideas y del movimiento que, junto con
otros, empujó e, incluso, lo presentan como un interlocutor reactivo a las
iniciativas provenientes del poder.
Un connotado politólogo, incluso, plantea las cosas como
si la luz de la reforma electoral hubiera descendido del cielo presidencial y
Arnoldo y los comunistas mexicanos la hubieran pescado al vuelo. Parece olvidar
que a ningún partido de verdadera oposición, grande o pequeño, le regalan cosa
alguna, mucho menos si se define y actúa como un partido de clase, cuyas
contradicciones son planteadas como antagónicas a la clase y grupos
hegemónicos. Los comunistas mexicanos accedieron al registro electoral sin
renunciar a su proyecto revolucionario socialista y a su vinculación con los
movimientos sindicales, campesinos y populares, que actuaban al margen, o
contra los lineamientos, del corporativismo priista. Esa es la razón por la que
se les marginó de la lucha electoral. No es, pues, a partir de la iniciativa
del presidente José López Portillo (JLP), y de su secretario Jesús Reyes
Heroles, que Arnoldo Martínez Verdugo y el Partido Comunista Mexicano
decidieron participar en la política electoral mexicana. La participación
electoral era una iniciativa histórica de ese agrupamiento político,
obstaculizada también históricamente por la derecha política en el poder y por
su partido político siempre denominado como Revolucionario.
Antes del movimiento estudiantil de 1968 y, desde luego,
antes de la guerra sucia del gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976),
Martínez verdugo ya había expuesto claramente la vocación democrática de su
movimiento, el cual no debía quedarse encallado en el tema de la vía
revolucionaria. Para no ir más atrás, en el discurso de clausura del XV
Congreso del Partido Comunista Mexicano (PCM), el 22 de junio de 1967 expresó:
“Es el problema de la democracia el que está haciendo crisis en nuestro país y
el eslabón a través del cual podemos impulsar un movimiento importante en pos
de transformaciones inmediatas que incluyan y movilicen a grandes sectores. Es
en torno a estos problemas que debemos concentrar nuestra propaganda, no sólo
en las cuestiones de la nueva revolución”.
Fue esta iniciativa surgida del partido que encabezaba
Martínez verdugo la que más adelante fue retomada por el gobierno de López
Portillo, no como una concesión, sino como una necesidad que respondía a
circunstancias políticas en las cuales el PCM era un actor destacado, a pesar
del escaso número de sus militantes, siempre acosados y encarcelados con
cualquier pretexto, pues el PCM padecía la guerra sucia de los gobiernos
“revolucionarios” desde hacía varias décadas.
Por diversos medios, tales como: libros, periódicos,
Informes, discursos y diálogos, Arnoldo Martínez Verdugo, expuso su pensamiento
político. Los otorgantes de títulos y profesiones no lo catalogarían como un
filósofo, pero sus reflexiones políticas y sociales no se detenían en los
límites del liberalismo, buscaba en la historia y en la práctica política
asociada y comunitaria el camino para arribar a una sociedad sin desigualdades
sociales, o que, por lo menos, las minimizara; no concebía al autoritarismo
como medio para alcanzar esos fines elevados y, por lo tanto, no aceptaba el
estalinismo; era, sin duda, un hombre de acción que dirigió al PCM durante poco
más de veinte años, desde la clandestinidad impuesta por el gobierno priista
hasta la participación política abierta. Su análisis se refiere a las
circunstancias políticas que había que enfrentar organizadamente o a la
situación concreta del país, como seguramente preferiría conceptuarla, y en esa
lógica abordó la historia de los comunistas en México, en la cual su partido
jugó un papel de primer orden. Nunca dejó de buscar salidas democráticas a la
crisis política perene del país y de aportar iniciativas para “modificar de
raíz las normas y las prácticas que restringen la actividad política de los
ciudadanos, especialmente de los obreros y los campesinos.” Así como para “una
redefinición de las relaciones políticas y de las perspectivas inmediatas del
desarrollo nacional.”
Identificó con claridad al llamado Grupo Monterrey como
el más retrogrado de
la oligarquía, el cual, junto con otros oligarcas y corrientes identificadas
como reaccionarias,
utilizaban la “vieja táctica de difundir rumores alarmistas entre la
población,” para volver inocuas las iniciativas legales favorables al pueblo,
frenar las reformas legales progresistas, o limitarlas, y presionar para
influir en el ambiente político y “lastrar al próximo gobierno –el de JLP- con
nuevos compromisos.” Ese grupo buscaría hegemonizar para “crear las condiciones
que le permitan convertirse en un centro hegemónico de la gran burguesía y de
las fuerzas más retrogradas del país, con la aspiración de representar una
alternativa más autoritaria al régimen actual.” Y desgraciadamente --como lo
previó Arnoldo- pocos años después lo consiguieron.
Sin prejuicios ni dogmatismo identificó, además, la
existencia de “personas que actúan en el campo democrático y son miembros del
partido gobernante.” Pero dejó fuera de ese campo a Luis Echeverría Álvarez y a
Porfirio Muñoz ledo, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Con sus
acciones políticas ambos se habían ganado ese juicio. Durante el gobierno
posterior a JLP, el grupo identificado por Arnoldo como actuante en el campo
democrático surgió a la luz pública y se alió con la izquierda mexicana,
desdibujándola.
Fueron varias las iniciativas emprendidas por Arnoldo,
algunas de ellas con un hondo contenido predictivo:
a) “Una política de amplias alianzas”, capaz de vincular “no
sólo a los comunistas y los partidos y organizaciones de izquierda, sino
también sectores democráticos del PRI e incluso representantes destacados de la
empresa.” La finalidad –decía- era aislar a “los sectores más autoritarios,
fascistas o profascistas, que actúan dentro y fuera del aparato gubernamental.”
b) Propuso impulsar una reforma política respaldada en
aquellos sectores. La reforma electoral de 1977 sería, en gran parte, obra de
los comunistas y de los sectores con quienes realizó una política de amplia
alianza.
c) Como dirigente del PCM propuso y llevó adelante la
política de unidad de la izquierda. Desde 1976 el PCM se alió con el Movimiento
de Organización Socialista y la Liga Socialista, con plataforma común, lista de
candidatos a diputados y senadores, y en apoyo a Valentín Campa como candidato
presidencial sin registro, pero que repercutió favorablemente en la
reforma política instrumentada durante el gobierno de JLP.
d) Otra preocupación suya fue: “hacer avanzar la causa de la
democracia y del socialismo en nuestro patria.”
e) En una situación entendida como de “crisis política”,
propuso desplegar “en todos los aspectos la iniciativa de los comunistas, su
decisión de influir en la redefinición de las relaciones políticas en su
sentido democrático.”
f) Su intervención fue decisiva para que el XVII Congreso
del PCM, realizado en abril de 1976, decidiera la participación de ese partido
en las elecciones generales del mes de julio de ese año, con candidatos
propios, a pesar de carecer de registro.
g) Impulsó la participación de aquellos sectores sociales
conceptuados genéricamente como “las masas” en la vida política nacional, con
la finalidad de contribuir a efectuar cambios políticos reales, e insistió en
la reforma de la Ley Electoral y en la aplicación de la Ley de Amnistía a todos
los presos y procesados por razones políticas.
h) Empujó la reforma de la Ley Federal del Trabajo para
terminar con la obligación de registrar a los sindicatos y a sus directivos
ante el gobierno, reforma que por cierto aún sigue esperando.
i) Muchas fueron las medidas impulsadas por Arnoldo al
frente del PCM, entre ellas la eliminación del Título II del Código Penal y la
profundización del proyecto de Ley sobre Asentamientos Humanos, para garantizar
los intereses de los colonos, precaristas e inquilinos.
j) Valoró positivamente las nuevas condiciones propicias
para la participación política de los comunistas, y se propuso la tarea de
organizar a los militantes en células, comités seccionales y regionales, con
oficinas públicas y participación abierta. Se planteó como consigna la
“reforma política democrática”. Supuso que ésta permitiría ampliar la lucha de
clases, la organización y la educación del sujeto genérico identificado como:
el proletariado. Dicha consigna impulsada por el PCM bajo la forma de ‘“lucha
por la libertad política’”, era combatida por el resto de la izquierda con
argumentos como los siguientes: 1) no expresa la tarea principal del momento, o
bien, 2) subestiman la lucha por la libertad política y, por otra más: 3) esa
reivindicación es irrealizable.
k) La metodología política de la izquierda aconsejaba
caracterizar al régimen político existente, para Arnoldo el régimen político
vigente era de “naturaleza despóticopaternalista”. Ante las críticas de la
imposibilidad de reformarlo, respondió que la reforma democrática no dependía
de la voluntad de los contendientes, sino de la correlación de fuerzas, pues:
“Bajo el capitalismo, ninguna reivindicación democrática puede ser considerada
irrealizable; todo depende de la formación de un bloque de fuerzas capaz de
imponerlas en el momento oportuno.” Consideró que lo único “inevitable es la
revolución democrática y socialista, a la que tratamos de abrirle paso.” Sin
embargo, ninguna de las dos ha arribado a buen puerto.
l) La lucha por la libertad política tendría raíces
profundas en la historia de México; el objetivo común de los movimientos de
1958-1959 y de 1968 habría sido romper el muro del despotismo y lograr la
libertad política. “Por eso afirmamos en la Declaración del 26 de mayo que ‘la
conquista de sus derechos políticos en la práctica, la consagración de éstos en
leyes y en conductas gubernamentales que los respeten, es el sentido en que
marcha actualmente el movimiento político real de las masas, es la dirección en
que se desenvuelven sus luchas.’”
m) Mientras no existiera una situación revolucionaria la
lucha era por la libertad política. “Nos mantenemos en la tesis de que una
clase que no aprende a luchar por la democracia tampoco puede hacerlo eficazmente
por el socialismo.”. La preparación en la lucha por la democracia sería
indispensable para llevar adelante la revolución socialista. Luchar por la
ampliación de los derechos democráticos de los ciudadanos y extenderlos “a
todas las esferas de la vida política, económica y social forma parte de los
requisitos indispensables para que la clase obrera adquiriera la capacidad de
luchar por el socialismo.” En este punto se apoyó en Lenin, quien sostenía que
el socialismo no era posible sin la democracia, pues ésta era tanto su
condición como su consolidación.
Por eso, cuando la Comisión Federal Electoral lanzó su
iniciativa reformista, a iniciativa del presidente JLP, Arnoldo participó en
una audiencia pública para exponer el punto de vista de los comunistas, el 2 de
junio de 1977. Señaló la convicción popular de eliminar un sistema electoral
legal y reglamentariamente viciado, que marginaba de la vida política a la
mayoría de los ciudadanos; el desprestigio de la forma de gobernar, y “la
crisis de los partidos del sistema y de las instituciones representativas.”
Advirtió la importancia de que no fracasara la iniciativa, ni se mediatizaran
las aspiraciones populares, para que no desembocara “en una nueva frustración”.
La crisis política era resultado de “la contradicción
entre las instituciones políticas y la realidad social”; se trataba, dijo, de
“una crisis de los aparatos ideológico políticos del régimen; sus partidos, su
sistema electoral, sus instituciones de control del movimiento obrero y
campesino.”
No se equivocaba Arnoldo, la crisis política, económica y
social que hoy vive el país tiene el mismo fundamento. Los mismos actores que
señalara 36 años atrás han conducido al país a una frustración más, advertida y
desaconsejada por él.
Restauración de las prácticas del antiguo régimen
Ampliando a Hegel y Marx, pareciera que la
historia se repite más de dos veces: la primera como tragedia y todas las demás
como farsa. Demetrio Vallejo y Valentín Campa son la tragedia, Joaquín
Hernández Galicia (La Quina) y Elba Esther Gordillo son la farsa.
El PRI cambia sus principios
El PRI cambia sus principios dice su
dirigente formal y repite el nefasto político Manlio Fabio Beltrones. Si a los
dueños del dinero no le gustan mis principios tengo otros dirían los priistas
parafraseando al comediante Groucho Marx. La corrupción de los gobiernos siempre
comienza por la corrupción de los principios decía Platón y reconocía
Montesquieu. Cabe aclarar, el PRI es una banda corrupta y corruptora desde su
nacimiento, ahora sólo lo reconoce.
La corrupción es el mal de la república,
engendro de la oligarquía que hoy domina en México, mediante la tiranía que
dice gobernar al país. El régimen político despótico se propone cambiar los
principios del cartel-partido para no contradecirse -¡cuánta congruencia!- con
la reforma que se propone realizar en breve de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos y de sus leyes, o con la reforma nada más de éstas si
los votos en el Congreso de la Simulación no le alcanzan para modificar la
Constitución. En México la aprobación de leyes inconstitucionales es cosa de
todos los días. La tarea encargada por la oligarquía al cartel-partido y su
gobierno es privatizar el petróleo sin tocar a PEMEX, o tocándolo si su
voracidad lo requiere.
Lo expresan claramente y los doctos de la
política simulan no entender: el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA)
es para resarcir, en parte, los ingresos que el gobierno deje de percibir por
la disminución de las aportaciones de la empresa pública Petróleos Mexicanos,
cosa que podemos esperar: por la competencia de las empresas privadas que le
disputen la explotación del petróleo. ¿Son estas las medidas que el país
necesita como afirman los loros de la política? Desde luego que no, los
caponeros de la clase política corrupta solo buscan formar parte de las
empresas privadas que exploten el petróleo, seguramente extranjeras, siempre
existe lugar en ellas para los sujetos que manejan los hilos del bajo mundo de
la política en el país. Si el incremento al IVA no es suficiente tienen a la
mano el recurso de incrementar el Impuesto Sobre la Renta (ISR), eximiendo
claro está a la oligarquía político-empresarial que también simula estar
dedicada nada más a los negocios.
Compra del voto en México (prueba estadística de culpabilidad)
Dr. Arnulfo Castellanos Moreno
Las elecciones presidenciales en México
estuvieron influidas por la presión ejercida sobre los votantes.
Se llevaron a cabo el primero de julio de
2012.
Ésta está prohibida en la ley que regula los
procesos electorales en este país.
Traducido a número de votos ¿a cuánto
asciende el resultado de esta presión?
El título de este trabajo: "Prueba
Estadística de Probabilidad" y el resumen, se presentan enseguida:
El punto de partida son dos datos tomados del
Boletín de Prensa de Alianza Cívica, publicado el 3 de julio de 2012:
El cálculo aritmético muestra que la presión
sobre los votantes, por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI),
fue de 9 millones 793 mil 310 votos.
También se calcula el voto duro del PRI, tomando como base la
votación recibida por ese partido cada tres años, desde 1997.
Se hace un ajuste lineal de datos y se obtiene la función lineal correspondiente
Se proyecta que el voto duro del PRI en las
elecciones del año 2012 fue de 11 millones 878 mil votos:
Sumando ambas cifras con diferentes
eficiencias posibles en la capacidad para presionar y lograr su objetivo, se
diseñan varios resultados que ya fueron expuestos en la tabla anterior.
La conclusión es que, si se toma como cifra de comparación los
resultados asignados por el Programa de Resultados Rápidos (PREP),
resulta que con alcanzar 40% de eficacia en la presión,es suficiente para
superar al candidato de la coalición de izquierda.
Así mismo, si la eficiencia es de 70%, se alcanza la votación
asignada en el PREP al candidato presidencial del PRI.




















